Cuándo has ido a comprar útiles de limpieza a supermercado, o dónde vayas, habrás visto que algunos paquetes de bayetas traen cada una de un color. Y esto no es para que resulte más bonito, sino para que puedas aplicar el código de colores a la limpieza de tu hogar sin tener que gastar más dinero.

Una pregunta, ¿limpias toda la casa con el mismo estropajo, o bayeta, o fregona? Pues que sepas que estás distribuyendo las bacterias, principalmente del aseo, por todas las estancias. Y es que nunca se puede llegar al 100% de eliminación bacteriana (y si alguien te dice que sí, te está engañando). ¿De verdad limpias en la cocina con la bayeta con la que has limpiado la taza del water? ¡Deja de hacerlo ya!

Bayetas de colores

Un color para cada habitación

Para evitar esta contaminación cruzada de la que estamos hablando, lo mejor es utilizar un juego de útiles para cada habitación, según tipologías. Puedes crearte una regla nemotécnica para acordarte de los colores elegidos. Por ejemplo:

  • Cocina: el verde, en referencia a las verduras y hortalizas.
  • Aseo: Azul, por el tema del agua. O para los cristales y azulejos.
  • Uso general: como el polvo, utiliza el amarillo.
  • Alta carga bacteriológica: el rojo, que es un color que nos recuerda al peligro. Este lo usaremos en la taza del water.

En ocasiones puede ser difícil encontrar una fregona verde para la cocina. Lo puedes solucionar poniéndole una cinta adhesiva verde al palo. O con el color que te falte.

Y un último consejo

Haz siempre la limpieza desde las zonas de menor riesgo bacteriológico hasta las zonas de máximo riesgo en cada habitación. Incluso aunque ya estés aplicando el código de colores. Por ejemplo, en el baño acaba por el inodoro.

 

Los establecimientos que han conseguido el Certificado H+ están limpios. ¡Seguro!

En Hygienísimo puedes leer y opinar sobre la limpieza de los lugares a los que vas.