El otoño es una estación húmeda, ya lo sabemos. Dentro de las casas empieza a aumentar la humedad, con los consecuentes problemas e inconvenientes que ello nos trae. Y es que es la causante, o agravante, de enfermedades respiratorias como rinitis, sinusitis, asma o, más grave aún, la neumonitis por insensibilidad.

Tener niveles altos de humedad en casa favorece la proliferación de hongos, que posteriormente pueden afectarnos en las uñas, piel, etc. Convivimos con esporas de hongos a diario. Es algo que no podemos evitar. Sin embargo, sí podemos luchar contra la humedad, para que esta esporas no tengan buenas condiciones para proliferar. Además, la humedad causa mal olor en la casa y en la ropa.

Sal

Es un gran absorbente y el más barato que podemos encontrar en el mercado. Pon un kilo de sal gruesa donde quieras quitar la humedad y notarás la diferencia en un par de días.

Cambiala cuando la sal esté ennegrecida o muy mojada.

Harina de mostaza

Es otro gran absorbente. Pon un plato en cada habitación y cambialo cada semana.

Vinagre blanco normal

Para quitar el olor a humedad es lo mejor: en armarios, cómodas, aparadores, habitaciones cerradas, etc.

Otros trucos

Ventila la casa dos veces al día.

Separa los muebles un poco de la pared.

No tengas la calefacción muy fuerte. Lo ideal es a menos de 20°C.

Tiende la ropa fuera. Si no es posible, aumenta la ventilación en casa.

 

Conoce los establecimientos que han conseguido el Certificado H+ y que demuestran que su limpieza es óptima.

En Hygienísimo puedes ver qué han opinado sobre la limpieza de los sitios a los que vamos a diario.