En este post vamos a hablarte de la Legionella. Una bacteria patógena peligrosa que se transmite, entre otros medios, a través de conductos de aire acondicionado y del agua.

Como sabes, el propósito de Hygiene Plus es convertir el mundo en un lugar más limpio y salubre. Reducir los riesgos en materia de higiene para clientes de todo tipo de establecimientos y acercar de forma sencilla a las personas contenidos relacionados con la biología y la salud que afectan a su día a día.

En esta nueva entrada encontrarás información seleccionada y de interés para ti sobre la legionella. Contada de una forma sencilla para que entiendas mejor cómo puede afectar a tu salud o cómo prevenir su contagio.

Qué es la Legionella

La legionella es una bacteria presente sobre todo en hábitats acuáticos. Como sucede con otras bacterias de las que te hemos hablado en nuestro blog, no todas sus cepas tienen graves consecuencias. De hecho, es la Legionella pneumphila la verdaderamente dañina para el ser humano. Ya que puede causar neumonía, acompañada de una fiebre muy alta.

Qué enfermedades produce la Legionella

Esta bacteria produce legionelosis, una enfermedad infecciosa con graves consecuencias para el ser humano. Según su gravedad, se divide en dos patologías: La Enfermedad del Legionario y la Fiebre de Pontiac. En el primer caso produce neumonía atípica y fiebre alta. En el segundo las consecuencias en la salud del enfermo revisten menor gravedad. Muchas personas que fueron en 1976 a la Convención de la Legión Americana de Philadelphia sufrieron un brote de Legionella. Esta es la causa del nombre de la bacteria y de la patología que produce en su versión más dañina.

Cómo se contrae la Legionelosis

Como toda bacteria, los riesgos de contraer legionelosis están relacionados con el grado de exposición a este germen patógeno. Las vías más habituales de infección vienen de conductos de aire acondicionado insalubres, o de aguas con alta presencia de este germen.

Síntomas de la Legionelosis

Cuando se trata de la Enfermedad del Legionario, o neumonía por legionella, es llamativa la predominancia de síntomas no respiratorios. Los más habituales son diarrea, y dolor abdominal. Esto dificulta el diagnóstico inicial. En una segunda fase, empiezan a presentarse síntomas relacionados con la neumonía, como dolor torácico al respirar y sensación de falta de aire.

El caso de la Fiebre de Pontiac genera un cuadro muy parecido al de la gripe. Se producen cefaléas, dolores articulares, debilidad y cansancio. A los pocos días la enfermedad suele curarse y muchas veces no es diagnosticada, y confundida a menudo con una gripe.

Medidas de prevención

En esta entrada, solo vamos a hablarte de las medidas que tú como usuario puedes tomar. Tanto en tu casa como acudiendo a espacios en los que exista riesgo de contraer Legionella. En próximas entradas daremos pautas de prevención para propietarios de hoteles y otros espacios.

  • Mantén siempre muy limpios los filtros de duchas o grifos que puedas tener en tu casa. Si hay algunos que por alguna razón uses poco púrgalos a menudo.
  • En caso de contar con bañeras de hidromasaje en casa, limpia los filtros con frecuencia y vacía el agua después de cada baño.
  • En instalaciones en los que el aire acondicionado no sea individual, pregunta por la limpieza de sus circuitos o filtros.
  • Si dispones de aire acondicionado individual, no existe prácticamente riesgo de contraer Legionellosis. Sin embargo, mantén un control de limpieza de los filtros. Evitarás malos olores y la acumulación de otros gérmenes.