En las casas donde hay niños y bebés la limpieza tiende a extremarse. A ningún padre le gusta que sus hijos enfermen por falta de higiene.

Pero ¿cuáles son los hábitos de limpieza que recomendamos seguir para evitar riesgos en casa?

Al inicio, los utensilios que use el bebé más directamente como biberones, tetinas o chupetes se deben limpiar a conciencia frecuentemente y después de cada uso. El uso del esterilizador está demostrado que está causando problemas en el desarrollo del sistema inmunológico de los niños. Cuando se trate de otros objetos como juguetes que se llevan a la boca o la bañera y otros objetos de aseo, sí es recomendable limpiarlos con frecuencia y a ser posible después de cada uso, para mantenerlos libres de bacterias.

Pasada la primera fase, el niño comienza a gatear y a arrastrarse por el suelo, por lo que conviene limpiarlo a diario o, al menos, con frecuencia suficiente. Eso sí, tratando de evitar el uso de productos abrasivos, y aclarando bien cualquier resto que el bebé pueda chupar o tragar.

Aunque no es estrictamente limpieza, tanto los utensilios utilizados para ese fin, como cubos, fregonas, escobas, etc., así como los productos empleados, deben mantenerse fuera del alcance del bebé para evitar intoxicaciones.

No solo cuando hay un bebé o niños pequeños en casa, sino en general, se deben mantener limpias las superficies en contacto con alimentos y con desperdicios. Igualmente, conviene dedicar un lugar separado para ubicar los cubos de basura y los utensilios de limpieza, siempre que el espacio disponible lo permita.

Con la ropa también conviene mantener un cuidado especial, evitando utilizar detergentes abrasivos que dañen la piel delicada del bebé.

Estas son orientaciones generales. Si tienes otras dudas sobre limpieza en casa cuando tienes un bebe, te ayudamos.