La mopa tiene muchos nombres: mopa plana, mopa de polvo o seca son algunos de ellos. Y es uno de los mejores aliados para la limpieza del hogar si sabemos cómo utilizarla. No se emplea de forma independiente, sino que habitualmente se “pasa la mopa” antes de la limpieza con el cepillo y la fregona.

Actualmente, son muchos los tipos que hay en el mercado. Hay quien prefiere utilizar la mopa eléctrica, que funciona con vapor. Y los hay que prefieren un formato más clásico, cuya versión de microfibra aporta ventajas adicionales. Tanto si estás en un grupo como en otro, como si quiere aprender cómo elegir la mejor mopa para tu hogar, te encuentras en el lugar adecuado.

¿Qué es una mopa?

Qué es una mopa

Hay muchas variedades de mopa, tanto por tamaño, material, etc.

La limpieza con este utensilio emplea el mismo sistema que la fregona o la escoba. Tiene una parte superior, con la que se limpia el suelo. Y que está compuesta por distintos materiales. Habitualmente hilo o microfibra. Su tamaño depende del tipo de uso, yendo desde los 15 cm de largo para el uso doméstico y superando los 60 cm cuando se trata de uso profesional.

Al contrario de lo que sucede con fregonas o escobas, las mopas pueden ser también desechables. Cuando no los son, su limpieza es más sencilla que la de las escobas. Pudiéndose lavar a máquina cuando han alcanzado su límite de suciedad acumulada.

La mopa eléctrica y de vapor

Mopas eléctricas

Una mopa eléctrica es más cómoda y desinfecta mejor que una manual

La ventaja de la mopa eléctrica a vapor es que ofrece las ventajas de una mopa manual al mismo tiempo que se sirve del vapor para limpiar y desinfectar las superficies. Esto ya supone un gran punto a favor. Como hemos explicado en otros posts, las altas temperaturas permiten acabar con más eficacia con los gérmenes y bacterias.

El uso de las mopas a vapor es sencillo. Necesitan de agua, preferentemente destilada o desmineralizada y una conexión a la red. En algunos casos se venden mopas sin cables, lo que supone un plus de comodidad para su uso.

Otra ventaja de este tipo de aparatos es que a menudo su superficie está compuesta por microfibra. Como veremos a continuación, es el mejor material posible para la limpieza. Cada vez son más las mopas manuales compuestas por este material.

La mopa de microfibra

Mopas de microfibra

La microfibra permite quitar la suciedad con más eficacia que otros materiales

A la hora de utilizar una mopa, lo habitual es humedecerla previamente con agua caliente. Este principio es habitual sea cual sea el material del que esté compuesta: poliéster, algodón, microfibra etc. En este último caso, pueden utilizarse con gran eficacia tanto para la limpieza húmeda como para quitar el polvo.

Otras ventajas que presentan es su facilidad a la hora de quitar pelos, por ejemplo de mascotas. Así como su gran facilidad en la limpieza. Al contrario de las compuestas por otros materiales, muchas veces no es necesario hacer un repaso de la superficie que ha sido limpiada.

Si quieres limpiar un suelo laminado, las mopas de microfibra también te ofrecen mejores prestaciones. Su capacidad de absorción impiden que haya un exceso de agua en la limpieza de estos suelos. Lo que repercute positivamente en su conservación.

Por último, su limpieza es muy sencilla. Lo que acaba repercutiendo en el ahorro, al no tener que comprar mopas desechables. Y también al evitar el gasto que supone cambiar constantemente la mopa por la suciedad que otros materiales acumulan y no es tan fácil de quitar.

Conclusiones

La mopa siempre es una buena opción, tanto por su versatilidad como por su capacidad de limpieza. Que además puede complementarse con el uso posterior de una escoba o fregona.

Si vas a utilizarla en el hogar, no es necesario que cuentes con una de gran tamaño. Lo que sí te recomendamos es que su material sea la microfibra. Como has visto arriba, la cantidad de ventajas que supone es muy alta con respecto a las ofrecidas por otros materiales.

Para una limpieza más rápida y eficaz, puedes recurrir a una mopa eléctrica de vapor. En ese caso, no solo dejarás tus suelos impolutos. También habrás desinfectado su superficie gracias a las altas temperaturas desprendidas por el vapor.