La reforma integral en una vivienda, suelen acarrear mucha suciedad y polvo, que se acumulan en rincones inhóspitos que no pensábamos.

Una limpieza en profundidad, tras realizar una modificación importante es fundamental. Pues no será hasta entonces hasta que consigamos tener nuestro hogar tal y como debe estar para ser habitado.

No se trata de un ‘quitar el polvo’ rápido, incluso, a veces, al contratar una reforma del hogar, muchas veces se incluye el servicio de limpieza posterior, de ahí su vital importancia.

Si no tenemos tiempo para un buen saneamiento tras la reforma, podemos contactar con una empresa especializada. Pero te aconsejamos que, si puedes, lo hagas tú mismo/a. Una manera de recortar gastos y, además, hacerla a tu tiempo y forma.

¿Cómo limpiar después de una reforma integral del hogar?

Pensar en una limpieza después de una reforma integral puede ser algo agotador, desesperante ni más ni menos. La suciedad que provoca una obra es muy engorrosa y suele necesitar de muchas horas para volver a lucir una casa pulcra y habitable.

Productos de Limpieza

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Por ello, en este post queremos darte una serie de consejos para limpiar tras una reforma integral, para que sepas por dónde empezar y cómo llevar a cabo las tareas necesarias para un resultado óptimo.

Antes de todo, queremos advertirte que, si trabajamos a priori, será mucho más práctico. Con esto nos venimos a referir a que, si podemos evitar manchar en plena reforma de la vivienda, mejor que mejor. Por ello, tapa y protege muebles, puertas y demás enseres con sabanas para evitar que cojan polvo innecesario. Así, cuando la reforma acabe será más sencillo todo el proceso.

A continuación, es momento de ponerse manos a la obra. Arremángate y empieza por lo primero. Quita el polvo del ambiente, que es lo más molesto. Para ello, tras acabar la reforma, abre ventanas y coloca un ventilador soplando hacia fuera. Utiliza también un aspirador y pásalo por toda la casa.

5 claves para una limpieza perfecta tras la reforma

Entramos en materia, y lo primero que debemos tener en cuenta, una vez podemos trabajar en la limpieza del hogar, es asear techos y paredes.

Esta sería la primera de las cinco claves. Superficies que, aunque parezca que no acumulan polvo, tienen restos de suciedad. Emplea una mopa húmeda y haz el movimiento como si estuvieses pintando cada una de ellas. Para un buen resultado, repite varias veces el proceso.

"La aspiradora" será tu fiel amigo después de tu reforma del hogar

La aspiradora llega a rincones difíciles de limpiar.

El siguiente paso es quitar las manchas incrustadas. Yeso, pintura, cemento… es lo más característico que verás tras una reforma. Con cuidado según que superficies, deshaces de cada mancha con productos específicos.

La tercera clave es centrarnos en ventanas y puertas. Los cristales de las ventanas dejarlos limpios y las puertas, en todos sus huecos, asearlas hasta que no quede nada de polvo en ellas. Es una de las tareas más amenas y que menos tiempo nos va a llevar.

El penúltimo paso es descubrir lo que habíamos tapado y limpiarlo superficialmente, pues si hicimos bien nuestra primera tarea de cubrirlos, no habrán cogido apenas suciedad. Esto sería como acabar con lo que no se ve, en este caso de objetos y muebles que no han cogido apenas polvo.

Finalmente, el repaso final y los suelos. Nunca barrer, esa es la clave, y pasando de nuevo la aspiradora, volveremos a repasar todo más rápidamente para finalizar fregando el suelo y dejando cada cosa en el lugar que corresponde.

¡Ya tenemos nuestro hogar listo para ser disfrutado!

Fuente: habitissimo