La semana pasada publicamos un post en la pagina de Facebook de Hygiene Plus en la que aparecía uno de los muchos artículos que se han hecho con la foto que encabeza esta entrada. Tasha Sturm, profesora de microbiología en California, le pidió a su hijo de 8 años que pusiera durante un minuto su mano sobre una placa de agar-agar después de estar jugando en el jardín, y la cultivó. El resultado está a la vista.

Este post ha sido uno de los más vistos, que más rápidamente ha ido aumentando el número de impresiones y que más clicks ha obtenido en el artículo adjunto. Y eso nos ha llevado a pensar que no es necesaria hacer muchas campañas para concienciar de la importancia del lavado de manos (incluso tiene un día mundial, el 5 de mayo), sino conseguir una imagen impactante y que consiga que la población VISUALICE aquello que no vemos a simple vista, la contaminación bacteriana de las manos y los gérmenes que puede contener.

Y una cosa más para pensar: el niño estuvo jugando en el jardín. Un lugar que, en principio, no tiene porqué tener excesivos gérmenes. En la realidad urbana, los niños suelen estar en contacto con parques públicos, las aceras, la escuela… Espacios dónde la cantidad de patógenos que podría albergar la mano por contacto es mucho mayor.

Desinfectantes de manos

Estación higienizanteSin embargo, toda la población microbiológica de nuestra piel, y en concreto la de nuestras manos, no es patógena. Algunas bacterias son indispensables para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La utilización indiscriminada de geles o líquidos higienizantes (tan de moda desde la gripe aviar de hace unos años) puede provocar que estas colonias bacterianas buenas también disminuyan hasta puntos que nos pongan en riesgo. Y hay que añadir que esto no limpia las manos, ya que no se está utilizando agua para el arrastre de toda la suciedad, quedando en ellas todo el polvo, arenilla, virus y bacterias muertas (o moribundas), etc.

Lo más aconsejado es lavarse las manos con cierta frecuencia con agua y jabón. Y siempre antes de comer o de manipular alimentos (principalmente si estos se van a comer sin cocción como ensaladas, embutidos, frutos secos, etc). Estos son los pasos recomentados por al OMS para lavarse las manos correctamente:

  • Lavarse las manos con agua y jabón con cierta frecuencia.
  • Frotar bien por todos lados al menos 15 segundos.
  • Secarlas con una toalla de papel.

Únicamente si no tenemos agua y jabón, y en caso de ser necesario, es cuando se deben utilizar estos higienizantes. Es mejor que nada. En el fondo lo que no debemos es abusar de ellos, pues, como ya hemos dicho, puede ser contraindicado. Además, si está hecho en base a alcoholes secará mucho la piel, lo que genera daños añadidos.

Recientemente han salido artículos e información sobre que el uso de los higienizates hechos con base de triclosan aumenta la absorción de un compuesto llamado BPA (Bisfenol A), el cual causa disfunciones hormonales. Este compuesto está presente en la mayoría de los plásticos de uso común (envases, tarteras, etc.) e, incluso, en los tickets de compra. Tocar cualquiera de estos productos y después comer con la manos aumenta de manera considerable la absorción del BPA por el cuerpo.

Como ayuda el Certificado H+

En el procedimiento desarrollado por el equipo técnico de Hygiene Plus en el cliente para la obtención del Certificado H+, se toman muestras para analizar, en un laboratorio acreditado, de una serie de gérmenes comunes (inapreciables a simple vista). Si el resultado del informe de laboratorio es negativo, quiere decir que el procedimiento de limpieza realizado en dicha instalación es correcto y no vamos a tener el riesgo de una posible infección mientras estemos en sus instalaciones.

 

Si quieres ver los establecimientos que han conseguido el Certificado H+ haz click aquí.